Ibamos en el metro, uno común y corriente, lleno de gente que no conocía salvo a mis padres que iban conmigo, sabía que iba con ellos dos, aunque solamente podia verle el rostro a mi papá.
Afuera o era de noche o es que ibamos en el túnel, creo que la última, por que ibamos llegando a vicente valdez.
De pronto se siente algo extraño, una sensación de que tiraran algo dentro.
Un caballero gritó: " Los jovenes no sienten nada del cuello para abajo!"
Y justamente, dicho y hecho, de un segundo a otro no sentía nada para abajo, ni podia moverme. Mi padre tuvo que tomarme para evitar mi caida con el movimiento del metro. Mi cuerpo era de goma.
La alarma se debió extender por todo el metro, por que cuando llegamos habían guardias esperandonos, o esperandome, por que no podía mover mi cabeza a mirar más allá de mis hombros.
Me recostaron en una camilla con ruedas, el guardia joven me sonreia como para tranquilizarme pero curiosamente no estaba alterada, de hecho no pensaba en nada, ni siquiera en lo que no podría volver a hacer si mi estado no mejoraba.
Lo recuerdo casi todo con precisión, y aquí es cuando se nota que fue un sueño. Es en un sueño cuando ves pasar personas conocidas que te saludan y se van en un contexto totalmente diferente y extraño. Así fue como vi a dos de mis compañeros de carrera que ni siquiera son tan cercanos.
Después de que llegara otro metro me subieron a él y a todos los demás jovenes. Mis padres obviamente iban conmigo y el guardia también que trataba de sostenerme para no caer con el zigzageo del tren.
Aquí va la cuota personal, al verlos esforzarse tanto por evitar mi caida yo los miró y digo: " No importa si me caigo, si no siento nada asi que no me va a doler " Lo que provoca en mi papá un ataque de risa el cual me despierta.
Aunque no se si estaba despierta, estaba como en trance, en ese estado entre sueño y realidad en que te das cuenta que es un sueño y comienzas a pensarla bien y luego viene la pena. Pena por que la verdad es que en mi sueño no queria darme cuenta de las cosas que no iba a poder hacer si me quedaba así para siempre, pero en ese estado como en el limbo, pude pensarla, y pena.
Pena por que hay gente que en la realidad vive así, y no puede hacer nada, y brigido darte cuenta de como se siente.
Pena por la inmovilidad del cuerpo. Al fin y al cabo somos vulnerables y la inmovilidad nos hace presos. Pena.